The Americans (2013-2018)

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«The Americans es una de las mejores series que se pueden disfrutar en estos momentos pese a las dudas suscitadas inicialmente»

Cuando anunciaron el comienzo de la serie The Americans, y que su argumento giraba en torno a unos agentes soviéticos infiltrados como unos ciudadanos más durante años, sinceramente pensamos que iba a ser una vuelta al tópico más rancio de las células durmientes tan caro a cierta imaginería anticomunista americana. Ambientada en la época de finales de la guerra fría y comienzos de la perestroika, lo cierto es que con el transcurso de los primeros capítulos, para nuestra sorpresa, vimos que junto a unas escenas de acción y suspense perfectamente realizadas y con un ritmo extraordinario, su guionista y creador Joseph Weisberg había desarrollado un magnífico guión realizando un fino trabajo sicológico en torno al análisis de como podrían vivir en una sociedad tan distinta y durante tantos años unos comunistas soviéticos convencidos. Especialmente delicado era el tema de los hijos que fueran teniendo a lo largo de estos años, ya que evidentemente en algún momento deberían explicarles la situación real… ¿o no?. Joseph Weisberg tenía una experiencia previa en exitosas series como Daños y Perjuicios (2007-2012) o como Falling Skies (2011-2015) y eso se nota en el desarrollo de las tramas y de las temporadas. Pronto pudimos apreciar que no se trataba de una serie convencional. No descubrimos nada ya que esto queda patente en los primeros capítulos, pero para empezar los guionistas tuvieron el gran acierto de dibujar a la esposa más convencida y militante en su ideología soviética, sin dudas ni fisuras, mientras el marido, aún estando igualmente convencido en un principio, veía y observaba algunas cosas que le despertaban dudas, lo que permitía un interesa juego que nos ofrecía interesantes diálogos entre los protagonistas.

En este momento va por su SEXTA temporada que va a ser la última, y tras un principio en el que le cuesta arrancar durante los primeros capítulos mientras va asentando personajes y situaciones, vamos viendo cambios sustanciales en la sicología de los personajes y en su evolución, sin caer nunca en el trazo grueso sino todo lo contrario, siendo capaces de aportar sutiles matices en la evolución de los personajes. Igualmente reseñable es el desarrollo de numerosas tramas secundarias entre las que hay que destacar a los agentes del FBI que les persiguen y especialmente a los soviéticos, que por cierto hablan en ruso y son subtitulados creando un interesante atmósfera, ofreciéndonos  algunos de los personajes más singulares de los últimos años, como la empleada de la embajada soviética interpretada por la actriz Annet Mahendru, que desarrolla un personaje tierno y entrañable, que nos ofrece una interpretación simplemente excepcional, o el convincente embajador soviético Len Gorn y su ayudante Costa Ronin. Pero si hay que reseñar algo junto al magnífico guión, es la caracterización de los personajes principales. Tanto el marido interpretado por Matthew Rhys como el de la esposa interpretado por la actriz Keri Russell, muchos críticos dudaron de lo acertado de su elección en un primer momento dada su trayectoria anterior, están magníficos, a destacar la labor de disfraces simplemente increíbles y a veces difícilmente reconocibles.

También hay que mencionar la  esmerada ambientación en especial la banda sonora muy cuidada en la elección de temas musicales significativos y reconocibles de la época, y en particular los títulos de crédito del inicio con una música hipnótica especialmente sugerente con imágenes icónicas tanto en lo deportivo como en lo social y político representativas del periodo que se recrea.

Pero no podemos terminar esta crítica sin mencionar el excepcional capitulo final de la sexta y última temporada. De una duración de 70 minutos termina con una magnífica secuencia de 20 minutos sin diálogo, para ser precisos hay una breve intervención al final, en la que mediante montajes en paralelo de todos los protagonistas, cierra la trama de cada uno de ellos, acompañada de una banda sonora cuidadosamente elegida y cuyas letras afortunadamente subtituladas, ayudan a la plena comprensión de lo que están viviendo y sintiendo los personajes. De ritmo impecable y de suspense creciente, pone punto y final brillantemente a la serie. Me ha recordado a la secuencia final de A dos metros bajo tierra, es de ésas secuencias que se pueden y se deben ver varias veces.

En definitiva, The Americans es una de las mejores series que se pueden disfrutar en estos momentos pese a las dudas suscitadas inicialmente, pues si es verdad que al principio le cuesta arrancar en los primeros capítulos, lo que llevó a algunos críticos a abandonar la serie para volver a ella ante la insistencia de sus amigos y conocidos, una vez que coge ritmo no lo pierde. Altamente recomendable.

Calificación9
9

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Chusé Inazio Felices

Fundador en su juventud, en la Zaragoza de los años 80 junto a otros apasionados del cine, de la Cooperativa Cinezeta, con la cual dio sus primeros pasos en el mundo del Súper 8, ha mantenido siempre un profundo interés por el mundo cinematográfico que, entre otras cosas, se ha puesto de manifiesto en sus escritos para la prensa a través de sus colaboraciones para El Siete de Aragón creando la sección Cuadernos desde el Guadarrama y posteriormente, en la publicación de su libro Aragón desde el Guadarrama (1993), en el que podemos leer artículos como Mujeres, Guiones y Cintas de Video o Aragoneses de Cine, donde da muestra de su cinefilia. Partidario de la máxima de su compatriota Baltasar Gracián, siempre se ha propuesto escribir críticas breves pero concisas y rigurosas a tono con los tiempos que vivimos y la falta de tiempo que nos abruma. Interesado por un cine diferente, ya sea de otros países o culturas, el anime y por supuesto el cine negro y el clásico.

1 comentario

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  1. Adela alloza 19 junio, 2018 at 18:25 Responder

    Nos encanta la critica de Chuse Inazio Felices sobre esta serie que está siendo magnífica. Una pena que haya finalizado.

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