Omar

Omar

El conflicto entre Israel y Palestina se extiende por largo tiempo. Cansados estamos de ver en televisión, escuchar en radio, y leer en periódicos sobre sus trágicas consecuencias. Sin embargo, no han sido muchas las películas que han abordado esta lucha, y las que lo han hecho siempre han llegado desde el bando dominante, Israel.

Omar, de hecho, es la primera producción íntegramente palestina en toda su historia. El director neerlandés de origen palestino, Hany Abu-Assad, ya había tratado el tema en Paradise Now, pero en aquella ocasión hasta 5 países contribuyeron económicamente. Sus críticas fueron excelentes, y tanto aquella como esta recibieron una nominación a los Oscars a la mejor película de habla no inglesa. Paradise Now ganó un Globo de Oro, y Omar el premio del jurado en Cannes (Una cierta mirada).

Sin embargo, el tono de ambas difiere bastante. Omar es una película mucho más accesible, con un tono que dulcifica mucho la realidad que viven en los territorios ocupados. A pesar de lo áspero, duro, cruel, oscuro, triste y despiadado de lo que cuenta, Omar opta por una visión luminosa y casi despreocupada.

Tanto es así, que el terrorismo por un lado, y el abuso y las torturas por el otro, llegan a parecer meros juegos. Es muy posible que Abu-Assad decidiera reducir el dolor de la película para que esta llegase a más gente. Para mí, potencia demasiado este proceso.

Omar, termina siendo una película mucho más cercana al género thriller, que a una crítica o un análisis social o político. Los giros de guión son continuos, se suceden las persecuciones y los juegos de doble cara propios de las películas de espías.

El material del que parte es muy potente, es entretenida y absorvente, nos reserva más de una sorpresa, el aumento de la intriga es constante, pero no puede evitar esa sensación de haber podido ser mucho más.

Omar

Sinopsis Gira en torno a la figura de un joven acostumbrado a esquivar las balas de las tropas que vigilan el muro de los territorios ocupados para visitar a Nadia, su amor secreto.
País Palestina
Director Hany Abu-Assad
Guión Hany Abu-Assad
Fotografía Ehab Assal
Reparto Adam Bakri, Leem Lubani, Eyad Hourani, Samer Bisharat, Waleed Zuaiter
Productora ZBros
Duración 98 min.
Género Drama
Título original Omar
Estreno 04/07/2014

Trailer

Calificación6.5
6.5

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Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

3 comentarios

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  1. Luis Betrán 30 junio, 2014 at 12:43 Responder

    Me gustan bastante tus escritos, especialmente el que has dedicado a la ridícula “Foxfire”, pero voy a discrepar un poco en lo que a “Omar” se refiere. Esta notable película es un melodrama con el conflicto Israel-Palestina como telón de fondo. Su mayor virtud es la ausencia total de maniqueísmo. Su mayor defecto el que en le tercio final se acumulen demasiadas historias colaterales que, sin embargo, son las que confieren ese tono melodramático que antes citaba. Omar ha pecado contra su religión, luego debe cumplir una penitencia. El final, algo previsible trás la traición de sus amigos, no es más que el castigo que sufre aquel que ha roto unas leyes y/o dogmas inviolables. Cordiales saludos.

    Si te place te aguardo en mi blog, abierto a comentarios no necesariamente elogiosos.

  2. Arturo G. Maiso 30 junio, 2014 at 13:46 Responder

    Por tu comentario, entiendo que Omar te ha parecido soberbia, y no creo que estés lejos de la verdad (si es que hay verdad en esto del cine). Sin embargo, durante el visionado tuve todo el rato esa sensación de “hay algo que no termina de convencerme”. Creo que es ese tono despreocupado (de cine casi palomitero) del que hablo en la crítica, y que no logra encajarme en lo que está contando.

  3. Luis Betrán 30 junio, 2014 at 16:45 Responder

    En absoluto me parece soberbia. Tan solo una buena película que , puestos a calificar, la otorgaría un 7/10. Claro que no hay verdades rotundas en el cine. Desgraciadamente suele ser un mundo repleto de filias y fobias. Respecto al tono despreocupado que tu observas, estoy del todo de acuerdo. Solo que si a ti te parece un defecto, a mi una virtud. Sin él nos encontraríamos ante un film serio, solemne y trágico como “Paradise now”. Algo que, es una especulación, ha tratado de evitar este muy buen director que es Hany Abu-Assad. La película, en todo momento, está primorosamente filmada y apuesta por la cotidianeidad la cual nunca debe presentarse como solemne. Sería una grave contradicción. Eso le sucede, por ejemplo, a Ken Loach desde que empezó a colaborar regularmente con un guionista tan dado a lo pomposo como Paul Laverty. No antes.

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